Analista practicante – Abrir y cuidar un consultorio psicoanalítico

“Hay también un acto que puede calificarse, el acto por el cual el psicoanalista se instala, en tanto que tal, he ahí algo que merece el nombre de acto, hasta e incluyendo que ese acto pueda inscribirse en alguna parte: “Fulano de tal”, psicoanalista.”

Lacan.

Abrir un consultorio de psicoanálisis implica en mayor medida, abrir una disposición a que las personas, en ocasiones llamados pacientes o bien analizantes, traigan al diván o al consultorio, sus dudas, sus problemas, el sufrimiento que los aflige, sus tranferencias, sus historias, sus repeticiones, síntomas, goces, etc. Y cuando entonces alguien toma la decisión de prestarse a eso, ¿qué ocurre? ¿Qué ocurre cuando alguien asume el acto del analista? 

Plantarse públicamente como analista, significa abrir la puerta a un consultorio que recibe los malestares de la gente en sus vidas. Cuando la vida deja de funcionar o deja de ser llevadera, y quizás cuando no hay otro remedio más que el de intentar tocar a la puerta de un analista y probar suerte. Porque nada garantiza que en ese consultorio vaya algo a cambiar o a que permita que la persona recobre las riendas de su vida. Las personas comienzan su travesía en búsqueda de quién pueda escuchar, acoger y particularmente, la posibilidad de hacer algo con su problema de vida, eso que llamamos en ocasiones motivo de consulta o demanda. Entonces cuando una persona, públicamente presenta su disponibilidad para recibir las transferencias y demandas, ¿qué ocurre con él? ¿qué ocurre con ese acto analítico? ¿qué implica sostener un consultorio? , ¿porqué la gente sigue abriendo consultorios de psicoanalistas?, pero sobre todo, ¿De cuál acto se puede estar refiriendo Lacan cuando alguien se instala como un analista?

Propongo una revisión histórica desde Freud, Ferenczi, Dolto, Allouch y otros psicoanalistas que consideramos respetables, en ánimos de revisar sus actos, en ánimos de vislumbrar que no nos referimos a la buena voluntad y los anhelos de alguien a querer abrir un consultorio. El acto analítico en juego va más allá de las buenas intenciones de recibir sufrimientos. Hablemos de que también el acto analítico sostiene la premisa del inconsciente, la transferencia; pero también, que la persona del analista pasa por una serie de efectos subjetivos a la hora de presentarse (o a su consultorio) cómo analista, y junto a ello, la persona del analista también tiene un cierto lugar (la persona del analista también tiene que pagar renta, come, duda, paga análisis o supervisión, revisa los textos analíticos, se somete a su propio análisis, etc) dentro de lo que el dispositivo analítico propone. 

Argumento

Abrir y cuidar un consultorio psicoanalítico

¿Cómo se instala un consultorio de psicoanálisis? ¿es igual a instalarse como psicoanalista? En esta propuesta de trabajo hablaremos las preguntas “básicas” (que en realidad son bastante retadoras, cruciales y fructíferas) en torno al deseo y el acto de abrir un consultorio de psicoanálisis. Porque en muchas personas se asoma esa cosquilla e inquietud de la posibilidad de comenzar a recibir las transferencias, las formaciones del inconsciente, pero también las demandas de los pacientes o los analizantes.

Abrir un consultorio nunca ha sido un tema fácil, ni obvio. El mismo Freud se encontró con una serie de dificultades, tanto personales como también epistémicas,  en el momento que decidió abrir su consultorio el 25 de Abril de 1886 para recibir las “enfermedades nerviosas” haciendo referencia a la neurosis de histeria y neurosis obsesiva.

Con 30 años de edad, el deseo de casarse y formar una familia con Martha Bernays, con una fuerte necesidad económica, sin un puesto laboral en el que tuviera gran futuro, Sigmund Freud tomó una decisión crucial para su vida personal, pero también para el movimiento psicoanalítico. Freud asumirá un rol, el lugar del analista, en el momento en que decidió anunciarse en el periódico de Viena para recibir las enfermedades nerviosas. Un acto, así lo nombraría Lacan, fue el movimiento que Freud inauguró en el momento que decidió comenzar a practicar el método en invención llamado psicoanálisis y que tenía como premisa la existencia de lo inconsciente, aunque no se nombrase como tal. 

En esta actividad entonces nos serviremos de las historias de Freud, Lacan, Ferenczi, Doltó, Allouch y otros analistas, para localizar aquellas preguntas que nos puedan permitir en nuestra época, y en nuestras personas, la posibilidad de abrir un consultorio y practicar psicoanálisis, con lo que eso implica de inicio.

Bibliografía

Freud, S. (1976). Una dificultad del psicoanálisis (1917 [1916]). En J. L. Etcheverry (Trad.), Obras completas (Vol. 17, pp. 125–136). Amorrortu Editores. (Obra original publicada en 1917).
Lacan, J. (1967–1968). El Seminario: Libro 15. El acto psicoanalítico [Seminario no publicado]. Escuela Freudiana de Buenos Aires.
Ferenczi, S., & Rank, O. (1984). Metas para el desarrollo del psicoanálisis (1924). En S. Ferenczi, Obras completas (Vol. 3, pp. 185–234). Espasa-Calpe. (Obra original publicada en 1924).

Entrada general

$300 MXN

Entrada Comunidad UNAM

$100 MXN

Información básica

Viernes 24 Julio a las 12pm CDMX vía ONLINE 

La sesión queda grabada y tendrán acceso nuevamente los participantes

En esta actividad nos serviremos de las historias de Freud, Lacan, Ferenczi, Dolto, Allouch y otros analistas, para localizar aquellas preguntas que nos puedan permitir en nuestra época, y en nuestras personas, la posibilidad de abrir un consultorio y practicar psicoanálisis, con lo que eso implica de inicio.

Cómo se instala un consultorio de psicoanálisis? ¿es igual a instalarse como psicoanalista? En esta propuesta de trabajo hablaremos las preguntas “básicas” (que en realidad son bastante retadoras, cruciales y fructíferas) en torno al deseo y el acto de abrir un consultorio de psicoanálisis. Porque en muchas personas se asoma esa cosquilla e inquietud de la posibilidad de comenzar a recibir las transferencias, las formaciones del inconsciente, pero también las demandas de los pacientes o los analizantes.

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